¿Sus públicos se parecen en edad e ingreso, pero viven y consumen de maneras distintas?
Perfiles y hábitos.
Conozca cómo viven las personas y qué rutinas estructuran sus decisiones.

Profiling & Habits significa perfiles y hábitos del consumidor. Conecta características personales con contexto de vida, rutinas, intereses, compra, uso y otras prácticas para comprender cómo las personas se relacionan con una categoría. Dos consumidores con la misma edad, ingreso y ciudad pueden tener prioridades y comportamientos muy diferentes. La investigación construye un perfil integral que permite interpretar esas diferencias y reconocer oportunidades de producto, comunicación o experiencia.
¿Qué necesita conocer para comprender a su audiencia?
Un perfil cobra valor cuando ayuda a entender una práctica concreta. Contraste características personales con rutinas y situaciones, en lugar de asumir comportamientos a partir de la demografía.
Personas
¿Quiénes son y qué condiciones ayudan a entender su vida?
Rutinas
¿Cómo organizan su tiempo, sus responsabilidades y sus actividades?
Comportamientos
¿Qué compran, usan o consumen y con qué regularidad?
Diferencias
¿Qué cambia entre públicos, etapas de vida o contextos?
Un perfil que conecta seis dimensiones.
Delimite las prácticas relevantes para su categoría y el periodo de referencia. Vincule cada rutina con su ocasión, sus participantes y las condiciones de vida que ayudan a interpretarla.

Características personales
Edad, hogar, educación, ocupación, ingreso, ubicación y etapa de vida, según su pertinencia.
Contexto de vida
Responsabilidades, recursos, movilidad, entorno y condiciones que estructuran la cotidianidad.
Hábitos
Rutinas, frecuencia y actividades recurrentes que se repiten en el tiempo.
Comportamientos
Compra, búsqueda, uso, elección, interacción y consumo de medios.
Intereses
Actividades, temas, contenidos y espacios que ocupan la atención.
Rol de la categoría
Momentos, ocasiones y necesidades en los que la categoría adquiere relevancia.
Los hábitos se comprenden en su contexto.
Reconstruimos cuándo, dónde, con quién y bajo qué circunstancias aparece una conducta. La frecuencia describe su recurrencia; las ocasiones y los contextos ayudan a interpretar qué la activa, qué ocurre antes y después y cómo cambia entre días o etapas de vida. El diseño puede combinar encuestas, paneles, diarios, investigación cualitativa, observación y datos comportamentales disponibles. Cada fuente se selecciona según la profundidad que requiere la decisión.
Perfil integral
Conectar características, contexto, intereses y prácticas relevantes.
Mapa de hábitos
Organizar frecuencias, ocasiones, secuencias, canales y participantes.
Patrones y contrastes
Identificar conductas recurrentes y diferencias entre grupos o situaciones.
Rol de la categoría
Comprender cómo se integra en la vida cotidiana.
Oportunidades
Reconocer hábitos y contextos que merecen profundizar para orientar iniciativas.
Conecte el diagnóstico con las decisiones de gestión.
Utilice el perfil para decidir dónde, cuándo y con qué propuesta acercarse a su audiencia. Las diferencias de contexto aportan criterios para revisar canales, formatos y experiencias.
Conocimiento de audiencia
Dar contexto a decisiones sobre públicos y propuestas.
Comunicación y canales
Comprender medios, rutinas y espacios relevantes.
Producto y experiencia
Reconocer situaciones de uso y necesidades que requieren atención.
Qué puede aportar el estudio
El estudio puede entregar un perfil integral, mapa de hábitos, patrones de comportamiento, rol de la categoría, contrastes entre audiencias y señales de oportunidad. Los niveles de análisis y sus bases se definen según la población, cobertura y alcance del proyecto.
Precisiones para definir su investigación.
¿Un perfil demográfico es suficiente?
La demografía aporta contexto, pero debe conectarse con rutinas, prácticas y condiciones de vida cuando la decisión requiere comprender el comportamiento.
¿Podemos observar hábitos en momentos cercanos a su ocurrencia?
El diseño puede incorporar diarios, observación o evidencia contextual para complementar lo declarado, según la disponibilidad de las fuentes y el alcance.
Definamos la pregunta que necesita resolver.
Comparta el público que busca comprender y la práctica de consumo que necesita interpretar. Definiremos qué dimensiones del perfil y qué momentos de la rutina deben investigarse.